MENU
Web para la difusión del arte de la memoria en español

Artículos

Cómo desarrollar la memoria

Bruno Furst

 09-jun-2015   2 coment.



Año:
1952

Editorial:
Gustavo Gili

Publicado en:
Barcelona

Antes de que emergiera la figura de Harry Lorayne, durante los años cincuenta del siglo pasado hablar de mnemotecnia era hablar de Bruno Furst, abogado de origen alemán, pero asentado en Estados Unidos, más concretamente en Nueva York, donde alcanzó fama con sus cursos de memorización.

Su libro es un texto de mnemotecnia donde no faltan las clásicas técnicas de memorización, pero muy influenciado por la moda de la «educación de la memoria» propia de principios de siglo.

Esto se observa, por un lado, en su presentación, donde deja claro que su objetivo es mejorar nuestra memoria, ocupando las técnicas de memorización un lugar secundario, siendo tratadas como complemento o una práctica que nos ayudará en ese propósito principal.

Por otro lado, no incide mucho en dichas técnicas, y en las asociaciones siempre busca un elemento lógico, racional, pasando de puntillas por el asunto de las imágenes, al que tanta atención se presta en la mnemotecnia de nuestros días.

Busca sobre todo ofrecer un libro práctico y se apoya bastante en las expectativas y logros de los alumnos que ha tenido en sus cursos. Por ello, sigue el esquema de exponer un procedimiento y después, como ejemplo, aplicarlo a la memorización de cosas concretas como el aprendizaje de palabras de lenguas extranjeras, nombres (de capitales, de personas, etc.), fechas, número de teléfono, etc. Y como vertiente más lúdica, memorizar naipes, el día de la semana, y alguna otra curiosidad.

Muchos otros autores repetirán después, a su modo, el mismo esquema tratando los mismos puntos, lo que viene a demostrar la influencia que ejercerá Furst en años posteriores.

Para un lector de nuestros días el libro puede resultar un poco «tostón». La mnemotecnia que expone podemos decir que es de miras altas, no va a las cosas fáciles de resultados inmediatos, sino que para obtener los beneficios que promete hay que insistir y practicar bastante, no porque la mnemotecnia esté equivocada, sino porque requiere ejercicio constante. En un curso, bajo la batuta del profesor, eso no es problema, pero para el solitario lector que recorre las páginas del libro sin más respaldo que su buena voluntad, la cosa se pone un poco cuesta arriba.

Hay que reconocer, en todo caso, que a pesar de no desarrollar las técnicas de memorización en amplitud, constituye un buen libro.

¡Comparte!

Comentarios:

Luis Manuel Delgado de la Paz

  05-may-2017

Adquirí este libro hace cincuentena años y sólo aprendí los ganchos mentales y me han permitido recordar lo que ahora muchos libros pirotécnicos ofrecen. Gran parte a lo que aprendí me ayudó a clasificar los temas enganchados mentalmente y también a desarrollar otras herramientas de aprendizaje que me permitieron lograr éxito en mi carrera, incluso ganar una beca en el extranjero y alcanzar un alto grado.. a niños y jóvenes que les enseñó les va muy bien con sus estudios.

Responder

Carlos Arita

  17-mar-2018

Yo, tuve la oportunidad de estudiar el libro en 1977, ya que mi hermana lo había comprado. Me ha ayudado muchísimo. Actualmente he memorizado los primeros 1000 dígitos del número pi utilizando el código numérico que presenta el Dr. Furst; también sorprendo a mis amigos o a mis colegas en fiestas de mi trabajo, memorizando una baraja de naipes con tan sólo verla una sola vez, para luego repetir el orden la misma una a una. Les recomiendo el curso.

Responder

Envía tu comentario:

 He leído y acepto la Política de privacidad.

NOTA


Las valoraciones mostradas en esta web tan solo son la opinión personal de Luis. Tú también puedes participar enviando un comentario.

ÚLTIMOS COMENTARIOS


SUGERENCIAS


Si deseas ver publicada una crítica sobre algún título en particular, envía tu propuesta a:

luisnombre@dominiomnemotecnia.es